sábado, 10 de mayo de 2025

REDENCIÓN

En el silencio donde habita el pasado,

se alzaron muros de orgullo y heridas,

pero el tiempo, con manos compartidas,

bordó un puente entre lo quebrado.


Tus ojos, reflejo de antiguas penas,

se encontraron con los míos, sinceros,

y en ese cruce de gestos certeros,

brotó el perdón entre almas llenas.


No hicieron falta grandes discursos,

solo un suspiro, una lágrima callada,

la redención llegó suave y alada,

como luz tras los cielos oscuros.


Hoy caminamos sobre un suelo nuevo,

donde el rencor ya no tiene morada,

y el amor, en su forma más renovada,

es semilla que florece en cada intento.

REDENCIÓN

En el silencio donde habita el pasado, se alzaron muros de orgullo y heridas, pero el tiempo, con manos compartidas, bordó un puente entre l...