Y cuando cayeron los últimos copos de nieve, se
vislumbró aquella maera de ser, lo que relucía dejó de
ser oro, se había convertido en un amasijo de interés
que daba una mezcla de asco y repulsión. Todo lo que
una vez creí, se había desvanecido y dio paso al dolor.
¡Qué papel más bien representado!
No hay comentarios:
Publicar un comentario